RD Congo / Proyectos

Mejora de vivienda para una familia en extrema pobreza

Familia Maman Ernestine
  • Contraparte local: Religiosas Pureza de María
  • Fecha de ejecución: Desde 2017
  • Presupuesto total: 3.000€
  • Financiador: Empresarios de Beniel / Fondos propios
  • Beneficiarios: variable anualmente

Este proyecto surge durante la labor de identificación de necesidades para el proyecto de abastecimiento de agua en Kazenze, recorriendo la zona con el alcalde el poblado y viendo dónde eran más necesarios los pozos. Durante esta visita conocimos la situación de Maman Ernestine y Papa Felix, que tienen 6 hijos: dos niñas -Womba, de 14 años y Mujinga, de 11- y cuatro niños -Kasongo, 7 años; Alain, 6 años; Moïse, 3 años; y Felix, de 1 año-.

Maman Ernestine padece una enfermedad ocular desde el 2004. Desprovistos totalmente de medios para poderse tratar, recurrieron a tratamientos tradicionales, y fueron a distintos hospitales. Después de diversos contactos, pudimos incorporarla a un programa con ayudas privadas y fue operada de la vista en Kolwezi, en una clínica oftalmológica abierta recientemente con la ayuda de la cooperación belga y con médicos locales y expatriados. Esto fue providencial, porque la infección estaba en estado muy avanzado y el médico nos dijo que de no haberla operado, habría fallecido antes de terminar el año. Ha perdido un ojo (le van a poner una prótesis estética) pero ha recuperado vista en el otro, y ya no tiene infecciones ni dolores de cabeza. Ahora los gastos del tratamiento los están asumiendo ellos.

El proyecto de los pozos ha hecho que las niñas puedan ir a la escuela. La mayor está en 3º de Primaria, porque abandonó los estudios cuando su madre perdió la vista, y se dedicaba a las labores de la casa (principalmente ir a buscar el agua). Mujinga está en 1º de Primaria porque nunca había ido al Colegio. Y la familia está ahorrando para enviar en el mes de diciembre a Kasongo y a Alain, y a Moïse para el año que viene (Educación Infantil). Su marido ha conseguido un trabajo de guardián nocturno en el Instituto Uzima (días alternos junto con otro guarda). Por otra parte, tienen una pequeña actividad de cría de cabras (2 cabras, a la espera de reproducirse) y patos (2 parejas de patos). También cultivan en su casa, en un pequeño terreno.

Con todos esos esfuerzos, no pueden permitirse arreglar su casa. Los 8 viven en una sola habitación de 6m2. Tenían otra anexa de las mismas medidas, que destrozaron las lluvias. No tiene cocina, ni baños, ni ducha. Con la ayuda de Mainel se ha mejorado la vivienda para que reúna las características de habitabilidad necesarias, y hace que la familia pueda centrar sus esfuerzos en la escolarización de sus hijos y en el desarrollo agrícola y ganadero.