- Socio local en El Salvador: ADIC
- Coste total del proyecto: 30.940 €
- Subvención: 13.189 €
- Cofinanciador: Ayuntamiento de Murcia
- Duración: 10 meses
Este proyecto, desarrollado por Mainel junto a su socio local ADIC, con el apoyo financiero del Ayuntamiento de Murcia, busca fortalecer la conciencia ambiental y la resiliencia climática en comunidades educativas rurales de El Salvador.
Su objetivo es promover la conciencia ambiental y la resiliencia climática en la comunidad educativa de cuatro centros escolares en el Distrito de Tacuba, impulsando actitudes y prácticas sostenibles en su entorno. Y, específicamente, fortalecer la educación ambiental en cuatro centros educativos de Tacuba, capacitando a estudiantes, docentes y Centros Directivos Escolares en prácticas sostenibles e impulsando su aplicación en la gestión ambiental escolar.
Tacuba: riqueza ecológica, pero vulnerabilidad climática
Tacuba es un distrito del municipio de Ahuachapán Centro. Es un territorio que cuenta con una gran biodiversidad y forma parte de la Reserva de Biosfera Apaneca-Ilamatepec. Sin embargo, la zona enfrenta graves desafíos medioambientales, como la deforestación, la escasez de agua o la erosión del suelo.
Su población, de carácter rural, es muy vulnerable a los efectos del cambio climático porque su cultura comunitaria está profundamente arraigada en prácticas tradicionales de subsistencia, vinculadas a la agricultura y al uso de recursos naturales.
Se trata de una zona con población mayoritariamente joven, cuya vida social gira en torno a las familias, la escuela y la iglesia, siendo estos espacios clave de interacción y cohesión social.
Los cuatro centros escolares rurales seleccionados están situados en zonas donde la deforestación, la escasez de agua y la erosión del suelo han afectado severamente la calidad de vida, especialmente de los colectivos infantil y mujeres.
Educación ambiental experiencial
En este contexto, la intervención en los centros educativos combina formación teórica con acciones prácticas como la reforestación con especies nativas, el compostaje escolar y actividades de sensibilización ambiental, asegurando la participación activa de la comunidad educativa y de las instituciones locales. Directamente, se va a incidir en 346 estudiantes, 12 docentes y 52 miembros de los Consejos Directivos Escolares.
A través de formación en educación ambiental, reforestación y prácticas sostenibles, el proyecto promueve que estudiantes, docentes y familias se conviertan en agentes activos de protección del medio ambiente y adaptación al cambio climático.


Cultura de sostenibilidad
Los resultados esperados incluyen que la comunidad educativa fortalezca sus conocimientos y actitudes sobre educación ambiental, aplicando buenas prácticas dentro y fuera del aula. Y, también, que se implementen prácticas de conservación ambiental en los centros escolares, con participación activa de sus Consejos Directivos Escolares y seguimiento técnico.
Un proyecto posible gracias a:

