Los pobres también triunfan

El microMBA, una apuesta para la responsabilidad social corporativa de las empresas

  • El pasado 6 de junio se presentó en Valencia el programa microMBA, una iniciativa innovadora de formación empresarial inspirada en los mejores Master en Business Administration del mundo, pero adaptado a la realidad de los microempresarios de la economía informal de Latinoamérica.

El pasado 6 de junio se presentó en el salón de actos de la Fundación Mainel el microMBA, un programa de formación empresarial creado por la ONGD belga ACTEC y puesto en marcha localmente por cuatro organizaciones líderes en Colombia, Guatemala, y El Salvador.

El microMBA surgió en la búsqueda de programas más efectivos para el desarrollo por parte de ACTEC, como son los programas de formación empresarial. Con él, se busca reproducir los esquemas de los mejores Master in Business Administration (MBA), que permiten obtener buenos resultados, pero se imparten en las mejores instituciones académicas y tienen un coste muy elevado.

Sin embargo, su estructura y directrices se pueden implementar a nivel “micro” con beneficiarios que puedan hacer de palanca en sus comunidades locales o pequeñas empresas. Con el microMBA se pretende formar líderes auténticos en sus países, alejándose del paternalismo en el que a menudo suelen caer las ONGD.

El acto, inaugurado por el presidente de Mainel, Vicente Emilio López Castell, contó con la presencia de Miguel Linares, socio fundador de Linares Abogados, despacho que apoya la iniciativa a través de su RSC y Daniel Turiel, director ejecutivo de ACTEC. Desde el otro lado del Atlántico viajaron Ana Sofía Molina, de FUNDAP-Guatemala; Mario González, de Fundación Carvajal en Colombia, Natalia Jiménez, responsable de FUSAI El Salvador, y Harold Tavera, de Interactuar-Colombia. Los cuatro expusieron sus experiencias como coordinadores locales del programa.

A la pesentación asistió el Director General de Cooperación y Solidaridad de la Generalitat Valenciana, Federico Buyolo, y contó con una nutrida presencia de público de los sectores empresarial y social valencianos que se interesaron por el programa.

En palabras de Daniel Turiel «a los llamados “pobres” de Latinoamérica el mundo los ve también como “muy pequeños” y, sin embargo, hay que aplicar programas ambiciosos que les permitan alcanzar un potencial similar a los esquemas de Europa o Estados Unidos, pero adaptado a sus comunidades y características. En el último año el programa ha obtenido un impacto muy fuerte, multiplicando por dos los resultados en las empresas en que se ha aplicado». Por ello se ha buscado una iniciativa mucho más exigente, porque está demostrado que «también los pobres triunfan». Aunque hay muchas maneras de triunfar y no sólo se trata de alcanzar grandes emporios y fortunas, sino de enriquecer ideas o iniciativas de alcance local o en la medida de cada pequeño emprendedor.

El objetivo del microMBA es doble. Por un lado, transformar la práctica empresarial de los microempresarios para que den el salto de microempresas de subsistencia a microempresas en crecimiento que van acumulando valor añadido; y por otro, mejorar las condiciones de vida de los microempresarios, sus familias y de sus comunidades. Para conseguir estos objetivos, la metodología y las herramientas pedagógicas ponen énfasis en el desarrollo humano de los participantes. Adoptar los comportamientos, valores y actitudes propios de un empresario son los principios que sostienen la transformación.

Ana Sofía Molina, coordinadora del programa microMBA de FUNDAP en Guatemala, considera que el proyecto en su área de acción ha sido un éxito en solo doce meses: «Se ha promovido la inserción laboral digna. El 30% de los trabajos generados ha podido ser legalizado, alcanzando coberturas sanitarias y de previsión social y jubilación. El impacto ha sido tan grande, que un empleador que inició el programa tiene hoy tres empresas y dedica parte de sus beneficios a un programa de «becas para las niñas».

En el programa microMBA no sólo vale lo que se enseña, sino cómo se aplica y los resultados obtenidos. Según los informes de 2016, las ventas de los empresarios aumentaron en un 45% entre el inicio y el final del programa. El crecimiento coincide con una gerencia sana del negocio, garantizando su permanencia y la mejora de las condiciones de vida del empresario y de su familia. De media, cada empresa generó casi tres nuevos empleos al finalizar el programa y se han dado de alta en la Seguridad Social, permitiendo generar trabajos con acceso a las diferentes prestaciones sociales.

Como se ha mencionado, el microMBA es muy exigente, y los participantes deben cumplir los objetivos marcados para continuar en él. Las entidades que lo ejecutan realizan un cuidado proceso de selección, que lo que más tiene en cuenta es el potencial de la persona. Dados los buenos resultados, son varios los beneficiarios que recomiendan el programa a otras personas e incluso pagan la matrícula a sus familiares, convencidos de que el dinero estará bien invertido.

El ecosistema en que se desarrolla el proyecto es el de la economía informal de estos países. Tras algunas reuniones, el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), se ha mostrado muy interesado en el programa microMBA como instrumento para mejorar las competencias gerenciales de los empresarios a nivel local. Hasta ahora el programa se ha venido desarrollando de manera local y adaptada a cada situación, pero el crecimiento llevará, sin duda, a la formalidad, a través de una creciente colaboración con las estructuras públicas de cada país.

Siendo ACTEC la creadora del microMBA, se alinea con Mainel, Fundación del Valle y Linares Abogados para impulsar el programa entre la acción social de las empresas españolas. Los criterios de transformación, innovación e impacto interesan cada vez más a las compañías, de cara a la medición de la inversión y sumar a la estrategia de negocio. El programa pretende posicionarse entre la RSC de las organizaciones aportando valor añadido a las carteras de su acción social.

Con ACTEC, Linares Abogados, Fundación del Valle, Interactuar, Fundación Carvajal y FUSAI

Publicado por Fundación Mainel en Jueves, 7 de junio de 2018