Logrando desarrollo sostenible con la producción de quinua ecológica

El “Programa de Inclusión Económica y Desarrollo Sostenible a través del cultivo de quinua en Cusco, Perú” cumplirá el próximo mes de julio 2 años de ejecución. En el primer año se pudieron cosechar un total de 224 toneladas de quinua, a pesar de las inclemencias de la naturaleza (sequias prolongadas, fuertes granizadas y heladas tempranas) que afectaron en la producción.

La iniciativa financiada por Obra Social “La Caixa” en la región Andina y ejecutada por Mainel y APRODES, está logrando que 250 familias campesinas de los distritos de Anta, Ancahuasi y Huarocondo, región de Cusco, incrementen el nivel de ingresos gracias a las mejoras en la productividad del cultivo de la quinua. Estas mejoras les están permitiendo competir en los mercados locales, y además, están garantizando el uso eficiente de los recursos naturales, con una producción sostenida que aumenta la seguridad alimentaria.

Una figura fundamental para el proyecto es la de los promotores agrícolas. Los promotores son mujeres y hombres de la propia comunidad que voluntariamente se forman y realizan actividades en beneficio del resto de campesinos y campesinas, transfiriendo sus conocimientos, asistiéndoles con sus dudas y promoviendo el desarrollo comunitario. En estos momentos son 27 los promotores que colaboran para replicar el proyecto con sus vecinos y vecinas.

Preparación de violes (abonos orgánicos)

Apostando por el cultivo ecológico

El programa está priorizando el cultivo de quinua orgánica (o ecológica), puesto que su modo de producción es más respetuoso con el medioambiente, con la biodiversidad de la zona y, además, con vistas al comercio internacional, tiene más demanda en el mercado.

Durante los primeros meses se realizó la identificación de las parcelas, teniendo en cuenta las condiciones que deben tener para conseguir un mayor rendimiento, así como poder obtener el sello de producción ecológica. Por ejemplo, se ha tenido en cuenta que los terrenos tengan una ligera pendiente y que no sean inundables, porque la quinua es un cultivo que no tolera la humedad excesiva de los campos. Si es posible, se intenta que los campos tengan sistemas de riego y que estén lo más lejos de campos de producción de patatas, para evitar contaminación.

Inspección de parcelas

Con estas características, se han localizado 284 parcelas que corresponden a 250 hectáreas de terreno, y que están actualmente en pleno desarrollo. Desde el inicio del proyecto se ha provisto a las familias con 10 kg de semillas de quinua y 15 sacos de abono orgánico por beneficiario.

También se han instalado 136 composteros, para que las familias realicen su propio compost, principalmente a base de estiércol y rastrojos de cosechas. Este es un aporte importante del proyecto, ya que con los composteros se ha evitado que los agricultores quemen los rastrojos como hacían antes, una práctica que perjudica al medioambiente y a la salud de las familias que viven cerca de las zonas de quema.

Antes de realizar la entrega se realizaron visitas previas a las parcelas de las familias, para estudiar qué variedad de quinua se adapta mejor a la zona. Finalmente se eligió la quinua blanca de Junín, que es más resistente al ataque del QonaQona, también conocida como la polilla de la quinua, cuya plaga puede ser desastrosa para la cosecha.

Asistencia en momentos de dificultad

Los técnicos del proyecto visitan con regularidad a las familias, les asisten y les ayudan a cumplir la reglamentación para que puedan ser considerados como productores de quinua orgánica, lo que fortalecerá la gestión comercial y exportación de sus productos. Para ello se ha conformado el SIC (Sistema de Control Interno), que garantiza la certificación orgánica de la quinua y que está conformado por los técnicos del proyecto y los promotores.

Pero no todas las parcelas podrán ser seleccionadas para obtener el sello de agricultura orgánica, ya que, en el ciclo de desarrollo de la quinua, y pese a la formación recibida, el agricultor se ve en ocasiones en la necesidad de hacer uso de algún producto no autorizado para combatir alguna plaga o enfermedad, por miedo a la pérdida de su producción y de todo el esfuerzo realizado.

Formación y llenado del cuaderno de campo

Hasta diciembre de 2017 se realizaron un total de 416 asistencias técnicas de campo; en recomendaciones sobre selección de la quinua, almacenamiento, verificación de la preparación de los terrenos y siembra.

En el mes de diciembre del 2017, se verificó la preparación del terreno, siembras, primeros brotes de la quinua, problemas climáticos y ataque de insectos. Durante las asistencias técnicas realizadas en el pasado mes de diciembre, se ha notado que a consecuencia de la falta de lluvias, muchas parcelas se han tenido que resembrar con la finalidad de tener campos uniformes con relación a la germinación.

Sostenibilidad ambiental, y del proyecto

Como aporte al proyecto, se han comenzado a realizar parcelas de comprobación con tarwi, que más adelante puede representar un cultivo alternativo de rotación a la quinua. El tarwi, es una leguminosa con alto contenido de proteínas, que es de interés para la nutrición humana y que ha tenido un importante desarrollo comercial en el último año en el Perú. Si funciona la comprobación, la rotación con tarwi permitirá la sostenibilidad futura del proyecto.

Con la participación de los voluntarios internacionales de la Fundación La Caixa, se implementó un plan de negocio para la Cooperativa Coopainca, la cooperativa de referencia del proyecto. Este plan está orientado a la búsqueda de financiación para la implementación de equipos y facilitar la administración de la Cooperativa, con el objetivo de fortalecimiento bajo un enfoque de sostenibilidad.

Desde el segundo semestre, se cuenta con un local de almacenamiento y transformación de la quinua que podrán utilizar las familias que se unan a la cooperativa, el cual está equipado con una seleccionadora, una balanza electrónica, una cosedora, una peladora y un medidor de humedad.

Participación en la feria agropecuaria de Inquilpata

Los días 14,15 y 16 de septiembre de 2017 algunos promotores participaron en una feria agropecuaria en la comunidad de Inquilpata, organizada por la municipalidad de Anta. En ella se informó sobre la formación y puesta en marcha de la cooperativa Coopainca y se entregaron muestras de la quinua que se ha producido con la intervención del proyecto y se mostraron subproductos de quinua como alternativa de negocio.

El programa se ha logrado insertar en el territorio mediante reuniones informativas y de coordinación con las autoridades y representantes de cada institución. Se mantiene relación y vínculo permanente: con el Ministerio de Agricultura, el INIA (Instituto Nacional de Innovación Agraria), Prom Perú (Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo), la CAAP (Central Agroandina del Perú) y las Municipalidades de Anta, Ancahuasi y Huarocondo, con quienes se han establecido sinergias y realizan acciones en conjunto.