El «tesoro»

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Fotografías de Alberto Costell

La pulsera Los Tesoros del Bosque ha sido diseñada por Ouka Leele y ha sido realizada en España por Condé de Diamante, en talleres artesanales, en plata 925 de primera ley y con acabado en brillo o mate. Cada pulsera cuenta con su certificado de autenticidad, y garantía legal y comercial.

Además, se han realizado tres variantes de la pulsera en una exclusiva edición limitada a siete unidades cada una. Estas pulseras cuentan con diamantes incrustados y un baño en oro amarillo o rosa.

Los tesoros del bosque nació de mi mirada contemplativa hacia la naturaleza, viendo en cada ramita, musgo, corteza de árbol, hierba o flor una joya de infinita belleza.

Empecé recogiendo lo que me iba encontrando y que llamaba mi atención y guardándolo, soñando con convertirlo algún día en joya.

Surgió así mi obra en fotografía pintada con acuarelas, «Los Tesoros del Bosque».

Al cabo de los años he continuado observando los bosques e imaginando joyas.

Esta pulsera forma parte de esos tesoros, realizada con ramitas que caen de los castaños en invierno, en plata y con la forma espiral que es una fuerza para quien la lleve.

Cristina Celda, de la Fundación Mainel, vio un boceto de una pulsera que hice hace años para esta colección de «tesoros» y le gustó tanto que me propuso realizar una pulsera solidaria. Y ahora junto a la firma Condé de Diamante, de Laura Domínguez, que gracias a su experiencia en joyería y a su compenetración conmigo, su sabio consejo, apoyo, y entendimiento de cómo imaginaba yo la realización de esta preciosa joya, hemos podido llevarla a cabo y que ahora sea un símbolo solidario para la Fundación Mainel.

Cada persona que la lleve puesta sentirá la belleza de los bosques, mi contemplación e inspiración artística dentro de ellos, el buen hacer de Laura Domínguez y la solidaridad de la Fundación Mainel. Los beneficios obtenidos con la venta de esta joya van destinados a sus programas de BECAS PARA NIÑAS en Tailandia, Camerún y Guatemala.

Juntos, queremos conseguir que el derecho a la educación sea una realidad en comunidades rurales de estos países, pues la enseñanza tiene una trascendencia fundamental para salir de la pobreza. Si logramos que una niña no abandone la escuela, tendrá mejores oportunidades de futuro y de superación, y gracias a la enseñanza, las niñas podrán vivir como niñas.