El martes 10 de marzo, La Hora Azul puso el foco en la situación de violencia que sufre Nigeria. De la mano de Jess Castellote abordamos esta cuestión en el evento que organizamos junto a Comunicadores por Europa, de la Fundación COSO.
Lamentablemente, las noticias que nos llegan a través de los medios de comunicación desde Nigeria están vinculadas a grupos armados, enfrentamientos entre comunidades y religiones, bandas criminales organizadas… Por ejemplo, a finales de 2025 supimos del secuestro de 303 estudiantes y 12 docentes, tras un ataque armado contra la Escuela Secundaria Católica St. Mary’s en el norte de Nigeria.
Presentado por Héctor González, presidente de la Asociación Profesional de Periodistas Valencianos (APPV), Jess Castellote nos ha proporcionado un testimonio de primera mano que resulta clarificador.
Desgraciadamente, según nos narró, hace solo un par de días hubo una matanza en un pueblo musulmán. Un grupo islamista radical había instado a esta población musulmana a aceptar sus exigentes preceptos religiosos. Su negativa dejó un rastro de cerca de doscientas personas muertas, algunas degolladas. ¿Por qué está ocurriendo? ¿Esta violencia es nueva o endémica? ¿va a más o a menos?…
¿El problema de Nigeria es un conflicto religioso?
No y sí. Castellote mantiene que las diferencias religiosas (incluso dentro de la mima confesión) son solo uno de los muchos factores que generan fricciones en Nigeria. Es un país de fuertes contrastes y, para entenderlo hay que remontarse a la propia “creación” del país. El reparto de las potencias europeas colonialistas de África no tuvo en cuenta aspectos culturales, étnicos, económicos, políticos, productivos…
Las diferencias entre el norte y el sur de Nigeria son extremas y a todos los niveles: climático, religioso, étnico, económico, cultural, educacional… Pero también son radicalmente opuestas sus zonas industrializadas y las selváticas o desérticas, las tribus nómadas ganaderas y las agrícolas sedentarias…
Alimentan la violencia factores como la desigualdad entre las grandes fortunas (Nigeria es el segundo país importador de Moët & Chandon en África) y la mayor parte de la población, en situación de miseria. Un sistema político plagado corrupción. Numerosas etnias y cientos de lenguas (“no dialectos, lenguas”, remarca Castellote). Corrupción generalizada: Nigeria está en el Top 5 de países más corruptos del mundo… En 2025 se registró más violencia que en 2024 y en lo que llevamos de año “vamos a peor”, apunta Castellote.
Entonces, ¿no hay esperanza? Jess Castellote sí la tiene.
“Hay esperanza porque en Nigeria
hay mucha muy buena gente”
Aunque ve muy difícil resolver todos estos conflictos, reivindica que en Nigeria hay mucha gente honrada. En su opinión, podría ocurrir que una de esas buenas personas llegara a ser elegida. Desde el poder podría contribuir a corregir la situación o, como mínimo, eliminar el factor de un gobierno ausente y ajeno a los problemas de la gente.
De Zaragoza a Lagos y ahora en La Hora Azul
Jess Castellote nació en Zaragoza, pero actualmente reside en Nigeria. Allí trabajó durante años como arquitecto y gerente de proyectos. Ahora dirige el Museo de Arte Yemisi Shyllon, de la Universidad Pan-Atlántica, en Lagos. Combina su trabajo profesional con una intensa participación en varias organizaciones que promueven proyectos de desarrollo y educativos en el país.
Entre otros, «Fortalecimiento de capacidades para reducir desigualdades en el acceso a la educación cultural en Ibeju-Lekki» que impulsamos en 2025 desde Mainel, en colaboración con el Yemisi Shyllon Museum of Art, cofinanciado por el Ayuntamiento de Albacete.
