Repasamos los principales resultados que ha logrado un proyecto de cooperación internacional que hemos ejecutado en El Salvador junto a CORDES, con el apoyo financiero del Ayuntamiento de Madrid.
«Fortaleciendo comunidades: mujeres rurales salvadoreñas transforman la economía local y afirman sus derechos económicos y de alimentación«, que se ha desarrollado en los distritos de Cinquera, Tejutepeque y Jutiapa, en el municipio de Cabañas Oeste, El Salvador, nació con tres objetivos:
- Fortalecer la autonomía económica de las mujeres rurales.
- Mejorar la seguridad alimentaria de sus familias.
- Promover sistemas productivos sostenibles basados en principios agroecológicos.
Para lograrlo, impulsamos procesos de formación, organización comunitaria y fortalecimiento productivo que han beneficiado directamente a 267 personas, de las cuales 205 son mujeres y 62 hombres. Además, se estima que estas acciones han alcanzado indirectamente a más de 15.000 personas en nueve comunidades rurales del territorio.

Principales logros
Destaca la participación de 96 mujeres rurales en procesos de formación especializada sobre producción agroecológica y manejo de aves de corral. A través de capacitaciones prácticas, adquirieron conocimientos sobre elaboración de biofertilizantes, abonos orgánicos, manejo de huertos familiares, control natural de plagas y gestión de granjas avícolas. Como resultado de estos procesos formativos:
- 80 mujeres han implementado parcelas agroecológicas diversificadas en sus comunidades.
Actualmente, más del 85% de ellas aplican al menos cinco técnicas agroecológicas en sus sistemas productivos. Con esos métodos mejoran la fertilidad de los suelos, reducen el uso de agroquímicos y aumentan la disponibilidad de alimentos saludables para sus familias.
- Se ha favorecido la instalación de 80 granjas avícolas familiares.
A través de ellas, fortalecen la producción de huevos y carne para el autoconsumo, así como la generación de excedentes comercializables.
- Se han construido ocho invernaderos, que administran grupos de mujeres productoras.
Esto les va a permitir mejorar la calidad y continuidad de la producción de hortalizas durante todo el año. Los impactos ya son visibles en la vida cotidiana de las familias participantes. Disponen de una alimentación más variada, basada en hortalizas frescas, huevos, carne de aves, maíz y frijol producidos localmente.
Paralelamente, se han iniciado procesos de comercialización de excedentes agrícolas que contribuirán progresivamente a mejorar los ingresos familiares.

La fuerza de la unión
Otro resultado relevante de este proyecto ha sido el fortalecimiento de la organización comunitaria. Un grupo de 30 mujeres productoras participa activamente en la conformación de una Red de Mujeres Agroecológicas, concebida como un espacio para la articulación, el intercambio de experiencias, la comercialización colectiva y la representación de las mujeres rurales en espacios de toma de decisiones.
Como parte de este proceso se han promovido ferias agroecológicas en Tejutepeque, que han facilitado el encuentro entre productoras y consumidores locales y fomentan el consumo de alimentos sanos producidos en el territorio.
Desarrollo sostenible en El Salvador rural
La sostenibilidad de los resultados se fundamenta en varios elementos clave:
- La transferencia de bienes productivos a las mujeres beneficiarias.
- La adopción de técnicas agroecológicas de bajo costo basadas en recursos locales.
- El fortalecimiento de las capacidades organizativas de las participantes.
- El acompañamiento continuo de CORDES, las ADESCOS, las asociaciones municipales de mujeres y las autoridades locales.
Muestra del compromiso de las comunidades con esta iniciativa han sido la elevada participación de las mujeres durante toda la ejecución del proyecto y el hecho de que ninguna haya abandonado. Así mismo, los avances alcanzados demuestran que invertir en las capacidades productivas, organizativas y de liderazgo de las mujeres rurales incide significativamente en toda su comunidad, al mejorar la seguridad alimentaria, fortalecer las economías locales y promover un desarrollo más inclusivo, sostenible y con enfoque de derechos.
Con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, este proyecto ha sentado bases sólidas para que las mujeres rurales de Cabañas Oeste continúen fortaleciendo su autonomía económica y construyendo comunidades más resilientes y sostenibles.

